Tempranamente el Estado de Chile comenzó a tomar conciencia de la importancia y necesidad de proteger y conservar los recursos forestales y la vida silvestre del territorio nacional. Es así como, gracias a la visión pionera de un grupo de personas, entre las cuales destacaba el ingeniero forestal Federico Albert Faupp considerado uno de los precursores de la protección del bosque nativo en el país, se creó por decreto N° 1.540 del año 1907 la primera unidad de conservación de Chile y Sudamérica, la Reserva Forestal Malleco, considerada para la época la tercera unidad en su género instituida en el continente americano y la novena a nivel mundial.
Con una superficie original de 34.000 hectáreas, la Reserva Malleco tuvo su origen en la necesidad de regularizar el comercio de la madera y garantizar la vida de determinadas especies arbóreas. Hoy, la unidad posee un alto valor fundacional, sirviendo por décadas como fuente de inspiración y cocimiento para cientos de profesionales y técnicos, naturalistas, ecólogos, estudiantes y ciudadanos que han podido aprender y admirar su inconmensurable valor escénico y científico.
Habiendo transcurrido 100 años desde este primer hito, el Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado, SNASPE, se constituye en un elemento fundamental para la preservación y conservación de los ecosistemas naturales chilenos. Actualmente, cuenta con 100 unidades, distribuidas en 35 Parques Nacionales, 48 Reservas Nacionales y 16 Monumentos Naturales, los cuales en total cubren una superficie aproximada de 14,5 millones de hectáreas, equivalentes al 19% del territorio nacional.
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